martes, 24 de marzo de 2015

El boletín en Los Libros:

El pasado 15 de marzo en el programa "Los Libros" de Señal Radio Colombia, Margarita Valencia y Jaime Monsalve le dedicaron varios minutos al boletín de la librería. El programa vale mucho la pena (no este solamente: todos) y cada domingo lo pueden oír desde las ocho de la mañana. Si les parece que va demasiado temprano y prefieren dormir, también pueden oírlo en línea o descargar los llamados podcasts:


martes, 20 de enero de 2015

Los libros de 2014: 1. "Ensayos"

Revisar y repasar no siempre es fácil, mucho menos resumir y zanjar un asunto: en este caso el de decidir cuáles fueron los mejores libros de 2014. Quisimos intentarlo y aquí les presentamos la selección, que cumple con dos criterios elementales: escoger entre los libros que tuvimos en la librería y que, por supuesto, hayan sido publicados durante el año. 



Michel de Montaigne. Galaxia Gutenberg. 

Edición bilingüe y traducción de Javier Yagüe Bosch. 


Fue el primero y, cuatrocientos años después de la publicación de la primera edición parisina de los Ensayos, es todavía uno de los mejores en su género. La historia de Montaigne en español es más o menos desafortunada; las primeras ediciones completas aparecieron ya entrado el siglo pasado, y apenas en el 2005 Acantilado publicó una edición completa y fiel. Ahora, Galaxia Gutenberg nos ofrece la primera edición bilingüe de los Ensayos, un proyecto en el que su traductor, el señor Javier Yagüe Bosch, trabajó durante casi diez años. El resultado es, quizá, la mejor –y más bella– edición de los Ensayos. Robert Burton –a quien Montaigne leyó– cuenta que el gran capitán Zisca o Zizka quería que se hiciese un tambor con su piel cuando muriese, porque pensaba que con su sonido haría huir a los enemigos. Montaigne transcribe la anécdota y agrega: “no dudo de que las siguientes líneas, cuando en el futuro se reciten o se lean, disiparán la melancolía y harán que mis parientes recuperen en ellas algunos rasgos de mi carácter y temperamento (aunque yo ya no esté), como el tambor de Zisca pudo aterrorizar a sus enemigos”.

Los libros de 2014: 2. "Libro del desasosiego"


Fernando Pessoa. Pre-Textos. 
Traducción de Antonio Sáez Delgado. Edición de Jerónimo Pizarro. 

La maravilla del LdD es que siempre es un libro nuevo; y esta traducción de Antonio Sáez a la edición en portugués de Jerónimo Pizarro lo confirma con detalles que muchos lectores de Pessoa no conocíamos. Por ejemplo, que el Libro no es más de Bernardo Soares que de Vicente Guedes, otro heterónimo, autor de prácticamente la primera parte. Eso: que el LdD tiene dos partes o fases claramente identificables: la del joven y decadente Pessoa de 1917 y la del maduro poeta de la década del 30. Y etcétera. Pero más allá de cualquier descripción académica lo que importa es volver a Lisboa, a toda esa luz que para Pessoa será la de la tristeza y el aburrimiento, que cupo en un montón de hojas desordenadas y manchadas, y es uno de lo grandes libros de la vida.

Ps: Este perfectamente puede ser el libro más bellamente editado de 2014. Cumple con la exacta proporción de un objeto y la mano que lo sostiene. 

Los libros de 2014: 3. "La marca del editor"



Roberto Calasso. Anagrama.
Traducción de Edgardo Dobry.

Hemos oído hasta el cansancio las voces de los profetas del apocalipsis del libro. Voces que lastimosamente han calado incluso en los propios editores. Hace unas semanas el de Adriana Hidalgo declaraba esta perla: “El ensayo permite comprender el presente mejor que la novela” y el de Herder, Manuel Cruz, esta otra: “Se están haciendo libros a la medida del módulo de atención del lector actual. Hay que medir el tiempo que el lector está dispuesto a dedicar a un tema que los suplementos de diarios ya le han presentado (…) en reportajes de entre 5 y 15 páginas”. De ahí que no podamos dejar de subrayar la importancia de un libro como el de Roberto Calasso, ensayista y director de la editorial Adelphi, para quien el oficio de construir un catálogo equivale a escribir la página de un gran libro, en cuyos capítulos, por supuesto, el editor debe alojar libros de toda clase, largos y cortos, ensayos y novelas, con el fin de mostrar un panorama –nunca completo– que les entregue a los lectores las claves para intentar descifrar el mundo y a sí mismos. El libro reúne, además, cuatro perfiles sobre los grandes editores del siglo XX y tres ensayos finales sobre los retos de la industria del libro. 

Los libros de 2014: 4. "Así empieza lo malo"




Javier Marías. Alfaguara. 

Siempre que le preguntan por su siguiente novela Marías responde que no sabe si habrá una próxima, porque al contrario de lo que cualquiera podría pensar, todavía no sabe cómo se escribe una. Tres años después de Los enamoramientos Javier Marías demuestra de nuevo que algo ha aprendido sobre el arte de escribirlas: Así empieza lo malo recuerda los mejores momentos de Corazón tan blanco o Mañana en la batalla piensa en mí. Y aunque con los años Marías no renuncia a su estilo –un estilo que el lector amará u odiará– ni a sus personajes que piensan con “enfermizo cerebro” en los consabidos temas –la imposibilidad de la verdad, la inconveniencia de conocer el pasado, la impunidad, el amor y la vida matrimonial, etc.–, esta su última novela destaca sobre las demás por la capacidad de crear una tensión y unas sospechas que obligan a avanzar a un ritmo vertiginoso. Una tensión que tiene como protagonista el pasado ambiguo de un país (la España de la Transición), una pareja (Eduardo Muriel y su esposa), un joven Juan de Vere y un médico víctima –o victimario– del rumor.

Los libros de 2014: 5. "Leopardi"

Pietro Citati. Acantilado.
Traducción de Juan Díaz de Atauri.

La imaginación como un castillo de flores”: así, en alguna parte de este libro, Citati describe el ánimo feroz de Giacomo Leopardi por sentirlo todo siempre. Ése que le ayudó a sobrellevar una deformidad congénita y muchos fastidios, pero sobre todo ése que le permitió inventar el infinito, su creación más moderna y audaz. Lo de Citati no hace parte de la posible y sencilla catalogación: la biografía; en su libro hay una idea y un estilo, no un modus operandi como en tantos que deciden escribir sobre alguien y contar su vida. Citati lo hace, sí, cuenta la vida del poeta Leopardi, sin duda, pero sobre todo la supone, y esto tiene mucha más gracia. Imagina tanto como Leopardi o por lo menos hasta donde es esto posible, y organiza un poco mejor ese caos escrito, ese zibaldone de un hombre lleno de ilusiones y vanidades, que escribió: “Veo el mar, la tierra, el cielo, y me sonrío”.

Los libros de 2014: 6. "Libros proféticos, volumen II"


William Blake. Atalanta. 
Traducción de Bernardo Santano Moreno.


Cuando parece que la editorial Atalanta ya ha publicado, por fantásticos, los libros más descabellados, sus novedades anuales (ocho en total) nos siguen sorprendiendo. Este año no sólo recibimos la nueva noticia del volumen II de los Libros proféticos, sino la de la reedición, en tres tomos, de la edición canónica en español de Las mil y una noches. Pero volvamos con Blake: no existe otro poeta que rete a los lectores como William Blake; reta nuestros prejuicios sobre lo que puede y no puede ser la poesía y desafía nuestras convicciones sobre eso que por facilidad y convención llamamos realidad. Como dice bellamente Kathleen Raine “para Berkeley todas las cosas existen en la mente de Dios; Blake fue más allá al declarar que la Imaginación humana es lo divino en el hombre”. Blake describió y dibujó, al modo de los antiguos códices medievales, las mitologías que poblaban sus visiones: este libro las reproduce por primera vez en español, en la excelente traducción de quien el año pasado publicara una de las mejores ediciones de los Sonetos de William Shakespeare, Bernardo Santano.

Los libros de 2014: 7. "El hombre que no fue Jueves"

Juan Esteban Constaín Croce. Random House Mondadori 

Es difícil encontrar a a otro escritor que esté tan convencido como Juan Esteban Constaín de que la literatura es una de las formas de la felicidad. Su columna de los jueves en El Tiempo –prófugo de El Espectador– desde hace varios años es un alivio entre la cháchara de los pontífices del periodismo y la literatura. Ni moralejas, ni admoniciones, ni reprimendas: Constaín a lo sumo nos aconseja que llevemos, como Lampedusa, un libro de sonetos adonde vayamos, para defendernos de esta realidad desgraciada. Una realidad que, sin embargo, es al mismo tiempo milagrosa, “basta nacer” y a la que hay que prestar un poco de atención, “porque en el mundo nunca escasearán los milagros; sólo el asombro”. Y aunque el libro sobre Chesterton, sobre San Gilberto, es portador de esa idea –la vida como milagro– no sólo es valioso por ello. La literatura es un arte de palabras; Constaín lo sabe y ha demostrado que puede contar historias, y contarlas honrando a las palabras.