miércoles, 29 de noviembre de 2006

El dinosaurio de Marchamalo

Dizque Jesús Marchamalo, profesor y periodista, tiene un libro (“La tienda de las palabras”) que trata de “una conspiración que se propone desaparecer palabras de especial valor para la humanidad”, según la reseña de Javier Gómez en “Cuatrogatos”.
El mismo Marchamalo se convirtió, pues, en personaje suyo cuando practicó la autopsia de “El dinosaurio” de Monterroso, a saber:
“… un cuento que tiene exactamente siete palabras, cuarenta caracteres, diecisiete consonantes, veintiuna vocales, cuatro tildes…” La cosa no tendría importancia si no fuera porque Marchamalo recuerda mal y apunta sobre la marcha el brevísimo cuento:
«Cuando despertó, el dinosaurio aún seguía allí»
El curioso lector podrá comprobar lo hasta aquí transcrito en:
http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/octubre_06/13102006_02.htm
“El dinosaurio”, según la edición de que dispongo (Joaquín Mortiz, 1980), dice (pone, pondría Marchamalo):
“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.”
Las mismas siete palabras, pero: cuatro caracteres, tres consonantes y una vocal más y una tilde menos.
Marchamalo, en fin, ha compuesto una paráfrasis de “El dinosaurio”, que ojalá alguien le haya corregido al incluirlo en “39 escritores y medio”: publicado hace dos meses por Siruela. Si no fue así, “la brevedad sutil de Monterroso” de que habla la nota de novedad de la editorial tendrá, para desdicha de la literatura, abreviación grosera de Marchamalo.

Jose Fernando Calle

1 comentario:

Esteban Dublín dijo...

Hablando de dinosaurios... (clic en mi nombre).