sábado, 18 de noviembre de 2006

Una libélula

Son varios los amigos que a lo largo de los cinco años de existencia de Libélula libros nos han traído de regalo libélulas de juguete, artesanales, pintadas, dibujadas y hasta vivas. Tuvimos una de verdad y ya seca, durante mucho tiempo en una de nuestra paredes. Un amigo confundido por la presencia del animal, la sacó sin mucho aspaviento y la botó. Anoche Alejandro Arango un joven estudiante de filosofía llegó con una. Se acercó a mí mesa, abrió su billetera, la sacó y me la extendió: ´"llevo días guardandola para Usted". ¿Puede haber un mejor regalo?. ¿Pudimos haber escogido un nombre más sonoro y maravilloso que este? (pfa)

No hay comentarios: