viernes, 8 de diciembre de 2006

La perdición por los libros




En la primera carta que despacha, el 5 de octubre de 1949, a Marks & Co. en Londres: 84, Charing Cross Road*, Helene Hanff dice: “Les adjunto una lista de mis necesidades más apremiantes.” De la respuesta sabremos que entre tales urgencias están: “tres ensayos de Hazlitt”.
Por fin tengo conmigo la antología: El espíritu de las obligaciones y otros ensayos** Los traductores, Javier Alcoriza y Antonio Lastra, declaran que les fue de gran utilidad la edición de Nonesuch Press: misma que le fue despachada a Hanff., por incluir los tres ensayos que necesitaba con tanto apremio.
En: “Mi primer conocimiento de los poetas ingleses”, que quiero creer era uno de esos tres, encuentro:
“Así he perdido mi vida, leyendo libros, mirando cuadros, yendo al teatro, escuchando, pensando, escribiendo sobre lo que más me agradaba.” (página 196).
No conozco mejor manera de perdición.
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* En el libro: 84, Charing Cross Road, traducido por Javier Calzada, Editorial Anagrama 2002.
** William Hazlitt, Alba Editorial 1999.



José Fernando Calle Trujillo

2 comentarios:

Carlos Augusto dijo...

Tampoco conozco mejor manera de perder el tiempo. La foto está fenomenal, ¿cómo puede haber tantas risas en una librería? Me pregunto otra vez.
Debe ser que es algo más, una cueva, un aquelarre... algo por el estilo debe ocurrir.

Que bueno, el otro día yo también debía sostenerme la barriga para poder contenerme.

Jose F Calle dijo...

Antenoche en el programa El espía, de Canal(a), Juan Sasturain dijo: "He gastado los mejores (o los peores) años de mi vida revolviendo libros."
Recuerdo, además, que Bernando Cano (Berceo) compuso una cuña para la Librería Palabras que decía: "No hay tiempo mejor perdido que el que se invierte leyendo un libro."
Y eso de "cueva" ¿será por Rolando?