lunes, 3 de septiembre de 2007

…El adiós al Negro


A Fontanarrosa le gustaba el fútbol, incluso más que la literatura. Lo entendía muy bien y escribía mejor que nadie sobre eso, además de otros temas varios que plasmaba en cuentos. Era excelente como caricaturista, y tenía un humor inteligente.

Eso lo condenó: Ser gracioso y escribir sobre fútbol. Dos aspectos que en el mundo de la gran élite intelectual son mal vistos. Pero eso también, para muchos entre quienes me incluyo, lo hizo grande e inolvidable.

Tuve la suerte de verlo y escucharlo de cerca (Hay Festival 2006) cuando su enfermedad era bastante notoria y cuando más allá de su inmovilidad se lograba apoderar de los auditorios y de la terca esperanza de que el asunto no era tan grave. Después, reír y disfrutar de sus frases inteligentes, precisas y contundentes.

Tengo la suerte de leerlo y de imaginar la vida de sus personajes, aunque lo hago ahora como la prolongación de un gesto definitivo, algo así como la muerte, que se le adhiere a la imposibilidad de una nueva historia de Boggie o Inodoro, o a otro balón que rebotando, se vaya persiguiendo a cualquier niño en una plaza de Rosario.
Fontanarrosa tiene una página formidable en internet (
www.negrofontanarrosa.com), que valdría la pena visitar.


Misael Alejandro Peralta

2 comentarios:

Jose F Calle dijo...

Mea culpa porque no me guste ir a serenarme al Londoño & Londoño con una camiseta blanca (o negra, valga la redundancia). Y Mea culpa porque no crea que los chistes de Fontarrosa sean gran literatura...

Martín Franco Vélez dijo...

El fútbol me gusta cada vez menos, pero el negro es el negro. Punto aparte. Y ni hablar de Boogie el aceitoso. Dejemos así.