lunes, 24 de septiembre de 2007

La feria del libro de Manizales: un mal chiste


Esta foto apareció en el diario La Patria el día 20 septiembre acompañando una noticia cuyo título es “La Feria del libro será para todos”. Desconozco la opinión que el periódico tenga del evento y es probable que lo que percibo sea mera coincidencia, pero la foto es una fuerte y sarcástica crítica al mismo. Cuatro niñas miran unos libritos de mentiras, en un stand desapacible y desabrido, mientras dos vendedoras esperan en infame celada. Al fondo se percibe la soledad del lugar.
No obstante los invito a que lean toda la noticia, las declaraciones que los organizadores dieron en la rueda de prensa a la que convocaron parecen un chiste (
http://www.lapatria.com/Noticias/ver_noticia.aspx?CODNOT=21891&CODSEC=2)

Pablo Felipe Arango

6 comentarios:

FRANCO dijo...

Ay, ay, ay, volvemos sobre el temita de la feria que siempre, pero siempre, levanta ampollas. Yo entiendo, don Pablo, que la foto misma lo dice todo; entiendo que quizás esos niñitos ni siquiera estén interesados en comprar un libro, pero vuelvo y pregunto... con todo y sus enormes fallas, con todo y que además de libros hay artesanías y bla, bla, bla... ¿no es mejor eso que nada? ¿No es mejor intentar traer a Mont, Broderick y contar con la presencia de Octavio Escobar, que seguir usando el recinto ferial para caballos y borrachos? ¿No es mejor que Manizales deje de ser capital de la cultura sólo en el papel?

Yo la defiendo, con todo y sus fallas. Para mí es mejor que los niñitos de los colegios vayan y miren los títulos de los libros así sea por encimita, y que las señoras estiradas hagan alarde de cultura sólo por aparentar. Que la gente se vaya acostumbrando a los libros, digo yo. Así sea sólo un "mal chiste".

Pablo R. Arango dijo...

El problema, amigo Franco, es que la feria, si es que todavía se le puede decir así, es, en pocas palabras, un torcido. Lo es porque la poquita plata que le destinan las administraciones a los libros se gasta allí en otras cosas (en pagar el arriendo de un local para que uno de los protegidos de Germán Cardona pueda seguir administrando esas marraneras). Mientras tanto, las bibliotecas públicas del Depto. no alcanzan a ser un chiste. La feriecita también es una afrenta para los libreros locales, que todo el año están sosteniendo un negocio no muy lucrativo que digamos. Y ni hablar de los pocos editores locales, que se meten la mano al bolsillo (ellos sí al de ellos mismos) para publicar escritores que difícilmente tendrían vitrina en otra parte. Y vienen las administraciones públicas y, en lugar facilitarles las cosas a quienes mantienen viva la actividad libresca en la región, le entregan la plata (la poquita plata) a las marraneras y se quedan sin un solo librito para las bibliotecas públicas. No, señor Franco, sería mejor que se gastaran esa plata en cualquier otra cosa. Así, al menos, no saldrían a decir que hicieron algo por el mundo del libro.

FRANCO dijo...

Según entiendo, pues, el problema es de plata. Claro, la cultura siempre sufrirá el mal de escasez. Es como una enfermedad congénita. Pero entonces, mi estimado Pablo Rolando, ¿qué hacemos? Dice usted que mejor se gasten la plata en otra cosa. ¿En otra expocisión equina? ¿En más corridas de toros?

Hombre, yo no sé. Me perdonan la terquedad y entiendo que, en el fondo, los libreros tengan intereses particulares, pero insisto: ¿No es bueno que la gente de la ciudad tenga contacto con escritores? ¿No es bueno que en medio de algodones y artesanías alguien encuentre libros o actividades que giren en torno a ellos? Ya sé que si uno quiere un título pues lo busca en la librería, pero no todo el mundo -y menos en Manizales- tiene esa bonita costumbre. Y otra vaina: ¿por qué los editores locales, que se meten con dolor la mano al bolsillo, no aprovechan estos actos para dar a conocer a los escritores que, como usted bien lo dice, difícilmente tendrían vitrina en otra parte?

Yo no sé, mis queridos Pablos, pero todavía no me convenzo de lo contrario...

Libélula libros dijo...

Creer que la feria puede tener algun valor es ser muy ingenuo, o no conocer en detalle lo que allí sucede, o hacerse el de la vista gorda con tal farsa. Martin, a esa gente no le importan los libros, ni la literatura, ni la lectura. Solo quieren ganarse una plata y ya. Ahora además tiene el orgullo de políticos del partido de la U herido por cuenta de este pequeño debate. Usted no se imagina la presentación de cualquiera de los escritores que vienen, dos o tres personas. Yo insisto, prefiereon que se gasten esos quinientos mil pesos -o más-, que les vale la traida de cualquiera de los escritores en libros. Para mí es un asunto de prioridades, así de sencillo. Ante la falta de recursos es necesario ser cuidadosos con su consumo. ¿Radical?, claro que si. Me asombra sin embargo que ese papel lo asuma yo. Que de nuevo regreso con el tema. Si como le parece, tantos años y el asunto no cambia nada, que lastima, todo sigue igual, así que valdría preguntarse quien es el equivocado, si ellos que a pesar de tantos años no logran el más minimo avance, o yo que persisto en mis criticas.

Libélula libros dijo...

Una cosa mas, y volviendo sobre un asunto que ya Pablo Rolando toco. ¿Se debe respetar, apoyar, aplaudir al estado cuando hace las cosas a medias y de manera solo cosmetica? Por ejemplo, ¿cuando no se invierte en educación se le debe aplaudir porque hace una feria sobre el tema?, ¿no es preferible desenmascarar esa farsa a contentarnos con tan infame migaja?
Este asunto de la feria encierra discusiones de fondo, pero a los implicados les gusta evadirlas interesados como estan en construir una cascarita que envuelva sus incapacidades.

quonectada dijo...

estoy deacuerdo con lo que dice pablo, enves de gastar ese dinero en hacer una parodia de lo que es una ciudad lectora, deberian invertirla en mejorar las bibliotecas publicas, que la verdad es que dan pena, para mi una biblioteca es como un resguardo, donde desconecto. me encantaria que llegara el dia en que todos los colombianos