martes, 22 de septiembre de 2009

La maravillosa vida breve de Óscar Wao. Junot Díaz. Mondadori. 2008.

Ignatius Reilly, el protagonista de La conjura de los necios, y Óscar Wao, el personaje de La maravillosa vida breve de Óscar Wao tienen muchas cosas en común: gordos, excluidos, incomprendidos, y paranoicos en mayor o menor grado, son formidables personajes que, gracias a su fuerza y contundencia, no solo se sienten posibles y hasta cercanos, sino que también han convertido sus espacios vitales, es decir, las novelas en las cuales viven, en formidables obras literarias.
La creación de un personaje memorable implica una complejidad literaria y creativa difícil de conjugar. La historia refleja lo eventual que puede ser esta conjunción. El personaje creado por el dominicano Junot Díaz tiene una fuerza vital extraña en la literatura contemporánea, y esa virtud sin duda merece, tal como ha sucedido, el reconocimiento de la crítica y los lectores. Sin importar el género nos hemos acostumbrado a una literatura desprovista de seres humanos, leemos en cambio acerca de meras presencias, instantes vitales, fugacidades y desencuentros, por eso emociona encontrar una obra en la que se presenta de manera generosa un individuo, tan posible como el mismo lector. Por otra parte, y tal vez debido también a Óscar, puede afirmarse que La maravillosa vida breve es una novela que refresca el ambiente literario contemporáneo, acudiendo a las más tradicionales formas literarias.
Es tan innegable la relación existente entre Óscar Wao y el ya mencionado Ignatius Reilly, que estoy seguro Junot Díaz la reconocerá, si no es que ya lo ha hecho, como es indudable también su deuda con las historias menores que rodearon al régimen trujillista, narradas con destreza y humor; pero el asunto de Óscar Wao va más allá, porque además de dominicano es también un latino en Estados Unidos y las posibilidades tragicómicas que se derivan de tal condición son múltiples y Díaz sabe aprovecharlas. El gordo Óscar es un nerd sobrehormonado que vive en un mundo de ciencia ficción, en el que las mujeres son lo único lejano e imposible, no obstante el personaje es dulce e inteligente y termina ganando el afecto del lector, que a pesar de su pesadez física, lo convierte en un héroe torpe y querido, tal como lo es Ignatius. (pfa)

1 comentario:

keondaka dijo...

Honestamente, es un libro espantoso, la peor cosa que he leído en mi vida.