jueves, 4 de febrero de 2010

A la sombra de las hojas

Un viejo —ya de setenta años— y lascivo profesor David Kepesh refiere a un oyente anónimo, en un monólogo de 170 páginas, las vicisitudes de su pasión por una muchacha cubana, que fuera alumna suya, casi cuarenta años menor que él, y a la que —vaya paradoja— se pone el nombre de: Consuelo. Se nos dirá, con disimulo, que el oyente no es —como en otros libros de Roth— psicoanalista sino cirujano plástico: “Sólo hay algunas que se exhiben sin reserva y en la actualidad, debido a tanta polémica, a menudo no son las que tienen el tipo de pecho que tú habrías inventado.” (página 156); y que el relato ocurre en casa de Kepesh: “[Hay un cuadro de Stanley Spencer en la Galería Tate...] Está en uno de los libros de Spencer, abajo. Luego lo iré a buscar.” (página 157). Se nos dirá, con disimulo otra vez, que el libro debió de concluirse muy poco después del 11 de septiembre —“Una brillantez... que no había sido encendida por Bin Laden.” (página 158)—, y tal vez se caiga entonces en la trampa de comparar fechas y decirlo alter ego del autor. Es El animal moribundo, de Philip Roth (Alfaguara, 2ª edición 2007), que trata, otra vez, del amor y de la decrepitud.
Tres pinturas —cuatro si contamos Las Meninas, que se emplea para la seducción— señalarán los momentos decisivos de la historia: el San Sebastián de Mantegna, al que se compara la muchacha que exhibe su menstruo (página 84); el desnudo de Modigliani —que ilustra la portada de la edición de Houghton Mifflin, 2001— en la postal que le despacha Consuelo a Kepesh: “Un desnudo cuyos senos voluminosos, podrían haber tomado los suyos [de Consuelo] como modelo... inexplicablemente dormido sobre un abismo de terciopelo negro que, dado mi estado de ánimo, asocié con la tumba.” (página 112); y, al final (páginas 156, 157 y 158), el de Stanley Spencer: “... un retrato en el que Spencer y su esposa, ambos ya cuarentones, aparecen desnudos...”*:, y que Kepesh—Roth describe con minucioso deleite, con verdadero morbo. Una naturaleza muerta con decrépitos. Como así acaba el libro. Como así acaba la vida.
*Double Nude Portrait: the Artist and his Second Wife 1937

José F. Calle
Libélula libros

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