jueves, 29 de septiembre de 2016

(En alusion a algunos libros que encontré en mi pasaje como dependiente en Libélula.)

París, 28 de julio 2107


¿Para qué sirven unas historias que ni siquiera son verdad?

¿Para qué sirven unas historias que ni siquiera son verdad?, le pregunta Harún a su padre Rashid Khalifa, narrador de historias de una triste ciudad del país de Alifbay, tan triste que la gente ya ha olvidado su nombre
1.

¿Para qué nos sirven las historias? Para decirle a la gente cronopio cronopio cronopio
2.

¿Para qué nos sirven las historias? Para reírnos del destino y ver pasar a nuestra alma gemela sin nunca decidirnos
3.

¿Para qué nos sirven las historias? Para encontrar el alma gemela
4.

¿Para qué nos sirven las historias? Para seguir siendo niños
5.

¿Para qué nos sirven las historias? Para imaginar el Edén
6.

¿Para qué nos sirven las historias? Para atisbar la belleza de unos ojos azules
7.


Rafael Muñoz Tamayo
Libélula Libros
1 Harún y el mar de las historias, Salman Rushdie. Mondadori.
2 Historia de Cronopios y de Famas, Julio Cortázar. Edhasa
3 La última lágrima, Stefano Benni. Lengua de Trapo.
4 De qué hablamos cuando hablamos de amor, Raymond Carver. Anagrama
5 Relatos y poemas para niños extremadamente inteligentes de todas las edades, Harold Bloom. Anagrama.
6 Diarios de Adán y Eva, Mark Twain. Trama Editorial.
7 Ojos azules, Toni Morrison. DeBolsillo. 
 

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